Por qué no hacer de san Valentín un día especial

 

Por qué no hacer de san Valentín un día especial

 

El próximo 14 de febrero se celebra el día de San Valentín, es una fecha destinada y casi obligatoria para celebrar el amor en pareja, con los típicos regalos cariñosos e incluso es un día que nos puede servir como excusa para comprar lencería o algún que otro juguete erótico.
Todo a nuestro alrededor se tiñe de rosa, las tiendas decoran con corazones sus escaparates y la gente sale de “escapada romántica” a algún hotel o casa rural, preparamos cenas íntimas con velas y bañeras llenas de espuma y aceites, parece que el mundo entero quiere que tengamos relaciones sexuales ese día en concreto.
Además esta fecha está especialmente enfocado a las mujeres, son los hombres los que deben ser románticos, sorprender y conquistar a sus parejas con regalos y detalles amorosos, y ellas deben dejar seducirse en una especie de marea romántica que les lleva inevitablemente al sexo. Y por supuesto ante regalos más caros, mejor será la recompensa.

Leo en revistas y artículos como nos sugieren que practiquemos nuevas posturas en la cama, que tengamos encuentros sexuales “explosivos”, no sé muy bien a que se referirán, y que fomentemos nuestro deseo con nuevos juguetes sexuales sin consultar con nuestra pareja, ¡Claro debe ser sorpresa!
Parece que cualquiera puede opinar sobre nuestra vida sexual, dando directrices de como pasar la mejor noche de nuestra vida. No es posible, digo yo, que tanta expectativa y preparación para un acto que debe ser espontaneo acabe en fracaso, la verdad pienso que es ciertamente probable.

Estas fechas señaladas en nuestro calendario acaban siendo una clara imposición de las relaciones sexuales, y la verdad cuando a mí me imponen por obligación que haga una tarea, no la suelo hacer con mucha motivación ni disposición, es más la mayoría de las veces me acabo negando.
Entiendo que muchas parejas con dificultades sexuales vean la oportunidad de innovar y hacer algo diferente de lo que hacían, teniendo una excusa y diciendo: “probamos, es que hoy es San Valentín”, pero con buenas intenciones por desgracia no se resuelven los problemas.
Llevar a una pareja la cual tiene un bajo deseo sexual a un hotel o de escapada, de antemano es un contrato implícito de que va a tener que practicar sexo, esto posiblemente eleve su estado de ansiedad y nerviosismo y con este panorama dudo mucho que se deje llevar y acabe teniendo relaciones sexuales satisfactorias. El sexo por imposición nunca beneficia a la pareja, nunca me comeré un postre a gusto si me obligan a ello y me miran a ver como lo disfruto.

Realmente opino que mantener relaciones sexuales con nuestra pareja no debe ser una celebración de nada, no es una recompensa a una tarea bien hecha, como puede ser que mi pareja haga la cena, cualquier día es un buen día para tener ese momento de intimidad con nuestra pareja, solo por el simple hecho de tenerlo. El sexo debe ser un aliciente en sí mismo, un placer egoísta y compartido a la vez que posee la fuerza de hacer nuestra vida más feliz, creo sinceramente que no debe ser la celebración de un día en el calendario.

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Irene Pérez

Irene Pérez

Psicóloga, sexóloga y terapeuta de pareja

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